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04/05/2026
En primera instancia, la bancada de la Democracia Cristiana anunció que rechazaría la idea de legislar el proyecto de "Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social".
Al respecto, el jefe de la bancada y diputado Jorge indicó que "la bancada de diputados y diputadas de la Democracia Cristiana ha tomado la decisión de iniciar una reserva de constitucionalidad respecto al proyecto de reconstrucción y que, principalmente, dice relación con la manera en cómo se ha presentado el proyecto".
Posteriormente, Díaz precisó que esta postura podría modificarse tras un análisis más detallado del contenido de la iniciativa. En ese contexto, el parlamentario informó que la bancada de diputadas y diputados de la DC se reunirá en el Palacio de La Moneda. En la instancia sostendrán un encuentro con el ministro del Interior, Claudio Alvarado, y el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, para exponer sus propuestas y reparos al denominado proyecto de Reconstrucción.
La visión de la Democracia Cristiana y sus "líneas rojas"
Fuentes al interior de la bancada de la Democracia Cristiana recalcaron que, en la última sesión plenaria en que se dio cuenta del ingreso del proyecto, se presentó una reserva de constitucionalidad, principalmente por la invariabilidad tributaria contemplada por 25 años.
En ese sentido, afirman que dicha reserva se mantendrá durante la tramitación, ya que, a su juicio, condiciona el régimen tributario por varios gobiernos futuros. No obstante, indican que, pese a esa objeción, existe disposición a avanzar en la idea de legislar.
Con todo, advierten que el proyecto presenta vacíos relevantes, particularmente en materias como la evasión tributaria y aduanera, así como en herramientas para seguir la ruta del dinero y fortalecer mecanismos como el levantamiento del secreto bancario.
En esa línea, explican que la bancada definirá una serie de "líneas rojas" durante la discusión, y que su respaldo dependerá de las respuestas que entregue el Ejecutivo a lo largo del proceso legislativo. Asimismo, precisan que, si la controversia sobre la invariabilidad tributaria es revisada por el Tribunal Constitucional, podrían abrirse a votar a favor de la idea de legislar.
La irrupción del PDG en la negociación
El acuerdo alcanzado entre el Partido de la Gente (PDG) y el Gobierno para "asegurar" la aprobación de la idea de legislar del proyecto de Reconstrucción encendió alertas en la izquierda.
No solo por el entendimiento en sí, sino también por la proyección política que podría adquirir el conglomerado liderado por Franco Parisi. En ese sector advierten que la colectividad podría consolidarse como un "comodín" en la Cámara, capaz de inclinar votaciones clave y transformarse en un "fiel de la balanza" en iniciativas complejas.
La preocupación también apunta a los eventuales réditos electorales de ese rol, especialmente de cara a las presidenciales de 2029. Con 13 diputados, el PDG ya es visto como un partido bisagra que puede articular mayorías circunstanciales, aunque su falta de representación en el Senado limita su influencia.
En paralelo, el exdiputado Eric Aedo (DC) comentó en entrevista con La Segunda que "la DC pudo haber tenido ese rol, pero en política, cuando uno no toma las decisiones a tiempo, no llena los espacios políticos a tiempo, siempre alguien los va a ocupar. Y, en este caso, lo hizo el PDG. Pero es una conversación que recién se iniciara.
Hay que aprobar la idea legislar y discutir después cada uno de las iniciativas". "Esos diez votos de la DC pueden darle a este proyecto una fortaleza mayor que la que tiene pero, además, la DC puede marcar también el tono de la discusión desde la oposición con el Gobierno, y no simplemente estar siguiendo los dictámenes de otros partidos.
Creo que la DC tiene aún el espacio para conformar una oposición dialogante y que marque el tono de discusión política hacia el futuro", agregó. Pese a ello, al interior de la DC aseguran que no existe mayor inquietud y recalcan que el partido buscará fijar una posición "seria y responsable", con propuestas propias y sin supeditar su apoyo a eventuales compensaciones futuras del Ejecutivo, a diferencia de la negociación llevada adelante por el PDG.