Columna de Opinión: ¿Haters, moralmente superiores?

Crónica

Social

25/05/2026


Algunas personas son capaces de transformarse frente a un celular, son capaces de esquivar la mirada de otros, pero en redes sociales se transforman en jueces implacables de vidas ajenas.

Vivimos en la cultura del scroll infinito, el consumo instantáneo de contenido, donde un video de diez segundos o una frase bastan para armarnos una película en la cabeza. Disparamos el comentario pesado, la crítica moralista y el juicio de valor, casi por instinto, como si dejar nuestra huella negativa fuera para saciar nuestro ego.

Hace poquito publiqué un texto simple, sin parafernalia, solo contando la hermosa gratitud de un caballero en situación de calle que me bendijo por lo que le di. Mi intención era compartir lo chico que me sentí, cómo el verdadero ayudado fui yo al recibir semejante bendición. Pero no faltaron los que saltaron argumentando que "la solidaridad se hace en silencio". Críticas sin base de gente que no me conoce, que no sabe mi historia ni cómo soy, pero que asumió de inmediato que me estaba jactando.

Es curioso cómo la rapidez de opinión nos está haciendo perder la brújula como sociedad. Pareciera que ver lo negativo y apuntar con el dedo se volvió una terapia barata para botar las rabias acumuladas del día a día, el taco, el costo de la vida. Algunas veces escondidos en perfiles falsos o parapetados en su propia superioridad moral, muchos creen que un celular es un púlpito legítimo. Sin duda existe contenido en redes sociales que no es auténtico y que busca vender algo a través de una falsa solidaridad, hay que aprender a identificarlo.

Nos falta tomar una pausa, ver el contexto más general de lo publicado por otra persona, y entender el fondo antes de teclear desde la guata y querer conseguir eventuales likes por aparentar ser un ser superior moralmente. Al final, en la presencialidad, dudo que esos mismos "haters" se atrevieran a decir la mitad de las pesadeces que escupen digitalmente. Nos hace falta recuperar la empatía,, saludarse y preguntarse ¿cómo estás?, y que tengas un buen día.

La anterior opinión/reflexión es personal, si te gustó, like o repostea.

Autor: Máximo Martínez Campos



Noticias Relacionadas