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Crónica
03/02/2026
Un alarmante diagnóstico sobre la salud de la costa chilena reveló que la gran mayoría de nuestras playas están desapareciendo a un ritmo acelerado.
Según datos del Observatorio de la Costa de la Universidad Católica, el 86% de los litorales arenosos del país presenta una erosión agravada, lo que significa que retroceden más de un metro y medio al año.
La doctora en Geografía Carolina Martínez, directora del centro, advirtió que esta situación no solo amenaza el turismo y la economía, sino también espacios vitales de "restauración emocional" para la población, proyectando un escenario crítico para los próximos 10 años.
El caso de Algarrobo es uno de los más emblemáticos de esta crisis. La bahía ha sufrido un desarrollo inmobiliario que la experta calificó como "invasivo" y "desbordado", alterando ecosistemas frágiles como humedales y dunas.
"En Algarrobo, este desarrollo extensivo a lo largo del eje costero ha generado una urbanización desbordada sobre ecosistemas muy frágiles. Los instrumentos de planificación no han sido capaces de regular estos usos", señaló Martínez.
La construcción de edificios prácticamente sobre el intermareal impide que la playa se restaure naturalmente tras las marejadas, atrapando la arena y acelerando su pérdida.
La investigadora explicó que la playa no es solo una franja de arena, sino un sistema interconectado que depende de humedales, cuencas andinas y praderas de algas, y cuando se intervienen ríos como el Maipo o se urbanizan quebradas locales, se corta el suministro de sedimentos que alimenta las playas.
"La playa es mucho más allá de lo que nosotros vemos como un montón de arena y el lugar donde pongo la toalla. Está conectada con las dunas, los humedales y el océano costero", afirmó Martínez, subrayando que incluso las algas submarinas cumplen la función vital de disipar la energía de las marejadas y tsunamis.
Hacia el futuro, el panorama para balnearios icónicos como Reñaca, Algarrobo y la playa Miramar en Viña del Mar "es bastante incierto", advirtió.
"A pesar de la activación de las cuencas, no se recupera la cantidad de arena que deberían tener estas playas por efecto de la intervención y la urbanización", sentenció la directora.